Preparen… apunten… ¡FUEGO! Hoy: Las “Bandas Tributo”.

Muchos hemos intentado en algún momento de nuestra vida tocar un instrumento musical. Obviamente, para partir y adquirir la técnica, hay que practicar, y nada mejor que practicar con las canciones de tu grupo/artista favorito. Pero hay una hueá realmente triste: cuando esa práctica para aprender a tocar se transforma en un grupo tributo.

Recuerdo que cuando era bien shiga -5 años aproximadamente-  mi papá nos compró unas guitarritas de madera chiquititas, bonitas, que evidentemente no sonaban como una guitarra de tamaño normal, pero con la cual me entretuve harto tiempo. Tenía sus cuerdas de nylon y podías afinarla porque traía sus clavijitas.

Pasaron los años, y la pequeña guitarrita de madera -que quién sabe dónde chucha quedó-, ya no era suficiente. Cuando mi fiebre uterina por los Backstreet Boys había cedido paso nuevamente al rock -i.e., como a los 15 años-, me volvió la idea de tocar algún instrumento.

Tanto hinché las pelotas que finalmente mi mamá accedió a comprarme una guitarra. La verdad es que logré aprender algunas canciones, pero con el tiempo aprendí otra cosa aún más bacán: que lo mío no era hacer música, sino admirarla. Y a eso me he dedicado desde ese entonces, básicamente. Lástima que haya tanto cabro dando vueltas que no se ha pegado la ascurría. ¿A qué me refiero? Pues a que las bandas tributo, al menos en nuestro país, hacen nata. Y no desde ahora, sino desde hace bastante tiempo.

El otro día conversaba con un amigo músico sobre este tema, y tocó un punto que me parece interesante pero que no había tomado en cuenta: el factor “dictadura” (o “dictablanda”, depende de qué lado político sea ud.). El asunto es que hubo un tiempo donde en Chile no se generaron espectáculos musicales de calidad, y había tanto artista que tenía cerrado el paso que al final, de alguna forma, había que suplir esa necesidad. Y a pesar de que en la década de los ’90 el retorno a la democracia aumentó el flujo de artistas y se hicieron cada vez más comunes los grandes espectáculos masivos, la industria aún crecía muy lentamente.

Entonces nosotros, chilenos, en el culo del mundo, ese país tan lejano al que era prácticamente un sacrificio venir y no era un mercado especialmente interesante (recordemos que sólo pasaban por nuestro país los grupos que tenían fechas agendadas en Brasil y Argentina), teníamos que ingeniárnosla de alguna manera para poder escuchar en vivo a nuestros grupos favoritos. Aunque fuera imitándolos. Efecto placebo, peor es náh… llámele como quiera.

No obstante, de un tiempo a esta parte Chile se ha ido convirtiendo en un mercado tan interesante para los extranjeros, que incluso podríamos hablar de que estamos entrando en un período de “saturación”, donde sencillamente ya no habría más mercado para tanto espectáculo. De hecho, si consideramos el sueldo mínimo y la desigualdad de ingresos que impera en nuestro país, de verdad me parece casi un milagro que no se haya saturado este mercado antes.

Me pregunto entonces: ¿por qué cresta la gente prefiere seguir pagando por ver a un grupo tributo que ver a un grupo nacional? ¿Por qué se les da tribuna a los grupos tributo, que, en resumidas cuentas, no hacen sino lucrar con el talento de otros?

Tendría algún atisbo de justificación la existencia de los tributos si es que esos precios elevados impidieran al grueso del público ir a un recital de músicos extranjeros, pero a pesar del valor de las entradas, la gente igual va. Come tallarines y pan con margarina todo el mes, se endeuda en una casa comercial amiga, hace horas extras en la pega, PERO VA.

De hecho, es curioso constatar que, en muchos casos, una entrada por ver a un grupo tributo cuesta incluso más cara que ver a un buen grupo nacional. Yo sé que la gente prefiere ir y sentir como si estuviera frente a los originales y cerrar los ojos y cantar las canciones favoritas sin que nada más importe. Y en ese sentido, podríamos apuntar los dardos hacia los medios de comunicación nacionales -sé que hay excepciones, pero hablo en general- y la poca cobertura que le dan a los grupos locales, lo cual hace que el público chileno no esté familiarizado con su propia música. Cuando los músicos chilenos logran esa cobertura mediática es porque normalmente hubo años de esfuerzo y trabajo constante detrás, no porque se les haya incentivado desde el principio a perseverar en ello. Es una cuestión de convicción interna, prácticamente.

Yo sé que hay grupos tributo muy buenos acá en Chile. De hecho, en una ocasión me encontré conversando de esto con otro amigo que me comentaba que hay muchos grupos tributo que efectivamente hacen su propia música. Pero hueón, si son más conocidos por ser grupo tributo que por su propia música, debe ser porque: 1) les gusta el camino fácil y, como saben que la gente paga por ver a un tributo, y paga bien, no hay dónde perderse; o bien 2) los hueones como artistas valen callampa y lo suyo es la copia. Es simple, ¿no?

Inclusive, tenemos hoy en día no uno ni dos, sino TRES programas funcionando paralelamente en distintos canales de TV que tratan básicamente de imitar, de copiar. Y cuando se hace un programa para buscar talentos originales, al final terminan privilegiando lo mismo de siempre: la niñita que canta lindo o el hueón baladista mino. Al final, esos programas buscatalentos se pierden mucho talento, porque son TAN ORDINARIOS, que termina dando vergüenza ajena hacerse conocido por ese medio.

En último término, yo ni siquiera sabría si calificar como “artista” a alguien que se dedica a tocar en un grupo tributo o a imitar a otro artista. El ser artista implica talento, y dicho talento implica creatividad. La copia  sólo implica trabajo e insistencia hasta lograr ser como el original. Es un trabajo de forma, no de fondo. ¿Acaso calcar un dibujo me hace ser buen dibujante?

Ciertamente nadie paga por ir a ver una imitación de pintura o fotografía. ¿Entonces por qué chucha pagan por ver una imitación de música?

Les dejo la pregunta dando boters, por si quieren compartir su opinión más abajito. Estudios recientes han confirmado que postear un comentario en un blog NO DA CÁNCER.

Saludos!

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5 responses to “Preparen… apunten… ¡FUEGO! Hoy: Las “Bandas Tributo”.

  • Camilo

    Pucha, me acaba de dar cancer de posteo. 😦

  • triplepenetradoranal

    Es que es chilena esa weá de no poder inventar ni crear sólo copiar al peo en todo orden de cosas. Naturalmente que la webada sale mal. Cuando se “crea” , también se hace copiando. Y cuando se quiere tener identidad poenmos una cueca, como si eso nos identificara de algún modo. En fin, somos monos.

    Lo de bandas tributo es trágico, pq no se parecen casi nunca. Comienza desde el colegio con el pendejo culiao de la guitarrita que toca siempre lo mismo. Seguramente se agravará con este boom de programas buscaimitadores.
    Sólo hay una tragedia peor, parecerse demasiado. Es como ese wn que se parece al Rafa que siempre sale en la tele (una vez en x evento lo vimos entrar , fue como 10 segundos de “ohh ctm el rafa” seguidos de “buuu es el doble jajaj que wena , será po, es lo que hay” ) Pasa lo mismo con el “Shakiro”. Su gracia en esta vida fue parecerse a un weona , dirá su epitafio. Algo parecido dirá el de la Natalia Cuevas que tenía todo para ser buena cantante.

    PD : Perdí el tiempo aprendiendo a tocar guitarra.Ni siquiera creo que aprendí. Debí haber invertido mi tiempo haciendo mate , aprendiendo a pelear, dibujar, etc… cualquier weá menos algo tan inútil.

  • Patricio Estrella

    Lo mas penca pienso es la cantidad de buenas bandas chilenas en el circuito, y que estas bandas tributos les quiten participación, cabida en locales de categoría y por ende crecimiento.Sobretodo ahora que hay un boom, como nunca, locales como el ‘Rock Y Guitarras’ deberían dejar de invitar a las bandas tributos y apoyar mucho mas la escena, y no es por aplastar a las bandas tributo sino por cambiarles el enfoque, esas horas de ensayo y gasto podrían ocuparla en crear canciones originales y porque no así convertirse en grandes bandas , bueno y si quieren entre medio de su setlist de canciones propias pueden tirarse un cover de su ídolo, así serían mucho mas respetados y serían un aporte de verdad al movimiento chileno.
    Yo por mi parte no gasto tiempo en ver bandas tributos, sobre todo con la accesibilidad que hay ahora a los originales.

  • Ale

    creo que a pesar de haber buenas bandas tributo, como por ejemplo H Sur, la cual tiene todo el derecho de tocar como Rush, concuerdo con tu comentario Fran. si no mejor se van a concursar a “mi nombre es” en donde al menos los weones se parecen fisicamente al artista y cantan igual o parecido. las bandas tributo hacen lo que yo hacia cuando chico, cuando jugaba algun deporte en la calle con mis amigos y deciamos: yo soy el chino rios, yo soy ronaldo, yo soy gorosito, yo soy el rambo ramirez. ojo las figuras del ayer jajajajaja, una wea absurda pero pa un niño esta bien, para unos adultos creo que no.
    prefiero una banda original penca, media fome, con poco talento a una banda tributo que toque bien porque al menos la primera tiene identidad propia

  • Sebastián

    Malas las hueás. Me acuerdo de la última vez que vino el tributo a The Cure a Chile y estaba a +$20.000.

    Mi consejo es escuchar harta música chilena y enamorarse de una banda. Es bacán pagar $3000, o algo así, por una banda que te gusta mucho.

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