Radiohead: “The King of Limbs” (2011)

Analizar lo de Radiohead no es tarea fácil, me parece. La a estas alturas vasta discografía que los precede y el impacto mediático que han venido generando desde el 2000 a esta fecha (con la aparición del -en su contexto- transgresor “Kid A” (2000)), hacen que me sea un tanto complejo hablar de ellos, principalmente porque pareciera que es como hablar de dos bandas distintas.

¿Cómo comparas lo del Radiohead de los 90’s con el Radiohead del 2000? ¿Bajo qué parámetros se guía la gente para decir que una época o un disco es mejor que otro? Me surge la duda porque hace poco tiempo atrás, y producto de la salida de su trabajo más reciente, “The King of Limbs” (2011) (el cual sirve de banda sonora mientras redacto esto), en la página de Facebook de la Rockaxis se promocionaba un link para leer el review de dicho disco, frente al cual los comentarios eran del tipo “es mejor el Radiohead electrónico” o “es mejor el Radiohead rockero”. Bueno, yo les pregunto a ellos, ¿cómo dicen cuál es mejor si sencillamente en lo sonoro tienen poco más de parentesco que el nombre de Radiohead? Te creo que puedas decir cuál TE GUSTA más que el otro, pero me es difícil hacerme la idea de establecer en términos concretos cuál es mejor o peor, así como también me parece complejo y arriesgado decir que, por ejemplo, todo el reggaeton es malo simplemente porque no te gusta.

Yo podría decir, con toda franqueza, que no cambio el “OK Computer” (1997). En lo personal, no hay otro disco de Radiohead que me haya llegado de esa  manera. Y ahora que lo veo en retrospectiva, qué arriesgado fue tirar por la borda (porque sí, “Kid A” representó tirar por la borda todo lo hecho anteriormente, casi como un borrón y cuenta nueva) lo logrado hasta aquel entonces, con ese “OK Computer” que resultaba un alza y un perfeccionamiento de un sonido que venían cultivando desde principios de los 90’s, para lanzarse en la búsqueda conceptual de una banda totalmente nueva. Y es que entre ambos Radiohead (el pre y post 2000), poco queda en común aparte de ese prisma de melancolía con el cual ver la vida al modo de Radiohead.

Sí, fue valiente, pero tampoco me queda tan claro si fue puro beneficio o si también, en algún punto, nos fuimos a pérdida. Quién sabe cómo diablos hubiese sonado un post-OK Computer de haber seguido Radiohead en la misma senda. Sí me aventuro a decir que no tendrían la notoriedad mediática que ahora tienen y que tampoco tendrían TANTOS  devotos como tienen actualmente.

Y es que uno de los aspectos más alabados por los seguidores de Radiohead es esa capacidad de experimentar, de sonar a algo “nuevo”, aunque ciertamente todo buen conocedor de música coincidirá en que lo de Radiohead no es nuevo (remontémonos a la movida electrónica dentro del Krautrock -40 años atrás- y ahí tienes a los padres sonoros del Radiohead actual), pero sí es nuevo que esa capacidad de innovar haya tenido tan buena cabida dentro del público en general. ¿Cómo conjugar el sentir de una generación con la música creada al alero de otra y seguir cautivando a nuevas generaciones? Eso es Radiohead.

Ahora bien, centrándonos en el Radiohead actual, ¿cómo entender el lanzamiento sorpresivo de “The King of Limbs”? Si ponemos el asunto dentro de un contexto, me parece interesante notar que entre “Hail to the Thief” (2003) e “In Rainbows” (2007) la expectación mediática fue enorme, ya que el período de tiempo entre cada disco fue el más extenso que, hasta aquel entonces, haya pasado entre un disco de Radiohead y otro. Sumémosle al tiempo transcurrido el hecho de que todos nos estábamos preguntando “¿bueno, y ahora con qué cresta podría sorprendernos Radiohead?”. Y bueno, nos sorprendió. “In Rainbows” es la interesante puesta en escena del mismo Radiohead que ya se venía gestando, pero permeado por otras sonoridades que le dieron un toque refrescante al aclamado disco. Entonces tu sensación era “valió la pena la espera”.

Pero entre “In Rainbows” y “The King of Limbs” se repiten esos casi 4 años de separación temporal entre la salida de uno y otro, y yo me pregunto ¿habrá habido algún tipo de neurosis en la salida de este último, una mezcla de la vara alta que dejó el anterior y también al tratar de impedir que el lapsus de tiempo se extendiera más de lo que se había extendido con la salida del disco anterior? Me quedo con esa sensación al escucharlo, debido a lo corto (8 canciones), y sobre todo a que, habiendo escuchado también el trabajo de Thom Yorke solista, esto no me parece más que un trabajo personal, donde veo poco de la influencia del resto de la banda. Me complica también pensar en lo repentino e inesperado del lanzamiento del disco, ya que se supo sólo algunos días antes de su salida y fue un boom mediático instantáneo. Es como si, en términos chilenos, estuviera hecho “al lote”. Y es primera vez que me quedo con esa sensación con Radiohead.

Hay discos de Radiohead que me gustan más, otros que me gustan menos, pero es primera vez que escucho un disco de Radiohead quedándome con la sensación de que… no era necesario. Hubiese preferido que se demoraran otro año más y sacaran algo que como grupo, no como Thom Yorke solamente, estuviera mejor logrado.

Sinceramente: este disco va a pasar a la lista de los que me gustan menos, y más aún, al último lugar de esa lista. No me cierro, en todo caso, a la posibilidad de que más adelante termine convenciéndome. Pero por ahora, no le veo el plus. Buena onda cabros, pero uds. mismos se dejaron la vara demasiado alta.

Probablemente a Thom Yorke y cia. le importe una huea mi opinión, pero tenía que decirlo jajaja.

Escuchen el disco y coméntenme qué les pareció!

Saludos!

 

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Y si te gusta, cómpralo 😉

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3 responses to “Radiohead: “The King of Limbs” (2011)

  • Patricio Estrella

    Concuerdo contigo en que a Thom Yorke le importa una wea tu opinión. jaja.
    Pero ese es buen punto ya que a Radiohead le importa una raja la opinión del mundo en general, el sabe que está haciendo algo arriesgado y que tiene a todos expectantes con cada dedo que mueve y se dá el lujo de hacerlo porque PUEDE hacerlo.
    Lo de no comparar y criticar ambas caras de la banda (rockera y electrónica)no lo comparto tanta, estamos hablando de la misma banda, quizá si fuera un proyecto paralelo o el disco solista de Yorke la cosa sería distinta.
    Aún así el disco tiene cosas que me gustan como ‘Morning Mr.Maggie’o ‘Little By Little’.
    Te dejo mi review por si te interesa http://www.facebook.com/note.php?saved&&note_id=178587238851963

  • Jano

    Nunca los Radiohead han sido santos de mi devoción. Creo que sólo me compré el The Bends en el invierno del ’96 (Y fue de mono, tal como cuando empecé a fumar cigarrillos corrientes) y, para ese tiempo, estaba bien. Era plenamente consustanciado con lo que pasaba por esos años: sus guitarras saturadas, ese sentimiento de tristeza así como congénita, y bueno, me gustaban porque eran más recios que Suede o Pulp. Después, con el Kid A, yo hice una profecía, y creo que se cumplió: “Estos hueones van a terminar con Pink Floyd”: Dicho y hecho. Creo que están en ese pozo en que se quedaron los Floyd después de grabar Obscured by Clouds y antes de The Dark Side On The Moon. Como que sienten que son el “no–va-más-allá” de la música y no sé, como que a veces ese título les queda grande. Escuché el último disco y, en una primera escuchá, lo halle bueno. Claro, estaba con unos amigos y tomando chela, así hasta el disco doble de Dire Straits lo encontrai bueno, pero, la cosa es que lo escuché después, en el mp3 camino a la pega un lunes por la mañana (Que es cuando realmente sabes si algo es bueno o malo) y como que se desinfló. Como que pusieron el Protools en mode random y métale grabando hueás. Esas como piezas musicales (sin estructura de canción), como dices tú, provienen de la época del Krautrock (Cuando ni Josh Homme nacía) y me suenan un poco a vanguardia elefantiásica típica setentera. Ahora, con la posibilidad de adelantar apenas te aburre un acorde de la canción, como que lo encuentro un poco musho. Puros efectismos y fruslerías vacíos, cuando lo que se echa de menos de Radiohead es esa canción de cuatro minutos, poderosa y lacrimógena, que creo que nunca más volverán a hacer. No sé si será bueno o malo, o será que yo soy un tradicionalista de mierda que se quedó pegado en la época de Kenny Rogers (dato clave no olvidar el sweater anudado al cuello), pero, creo que era lo que Radiohead mejor sabía hacer, lo que los hizo grandes: la canción pop de cuatro minutos.

    PD: En una rockdelux una vez leí que alguien decía que en Inglaterra sólo existían Radiohead, Coldplay y Travis. La purita verdad, por eso que saqué mis pasajes de avión y me dejé caer en Nashville, Tenessee, con conexiones a la soleada California y al raro y maravilloso New Orleans.

  • triple

    Un compañero que me caía mal (del típico que uno comienza siendo muy amigo y al final se convierte en tu peor enemigo) escuchaba a Radiohead, desde muy chico.

    Por ello nunca he podido acercarme a la banda. Una pena, de algo me debo estar perdiendo. Es como cuando a uno le caga la canción cierto incidente (es lo mismo pero no es igual)

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